CAPÍTULO OCHO
LOS ANCIANOS
Todo cuerpo de gente debe tener gobierno. Cristo es el Rey en el
gobierno divino, y no hay clases privilegiadas. En la iglesia
todo miembro tiene trabajo qué hacer, y esta obra es funcional
más bien que oficial. El ojo puede guiar a los otros miembros
del cuerpo, pero no los manda. La mano sirve al cuerpo, pero no
es esclava del cuerpo. No conviene que haya dominio de un
miembro sobre otro. Pablo advierte a la iglesia de Roma contra
tener "más alto concepto de sí que el que debe tener" (Rom.
12:3), y usa el cuerpo como ilustración para dar vigor a la
amonestación. Estando todavía Cristo con ellos, los discípulos
clamaron pidiendo posiciones de honor. Cristo los llamó y les
dijo: "Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean
de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.
Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse
grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser
el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del
Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su
vida en rescate por muchos" (Mat. 20:20-28).
LA DIGNIDAD OFICIAL
¿Contradice Pablo a su Señor cuando dice: "Si alguno anhela para
sí el oficio de obispo, buena obra desea" (1 Tim. 3:1 Versión
Moderna). Una traducción más exacta y literal sería: "Si alguno
anhela superintendencia, buena obra desea". Aunque se deje la
palabra oficio en el texto, no aprueba la idea de sea el obispo
una dignidad oficial; porque la palabra enseña que es una obra
qué anhelar, no una posición oficial. La palabra "oficio" tiene
varios significados, siendo uno de ellos "la función propia de
alguna cosa". En este sentido tiene oficio o función cada
miembro del cuerpo, como es el oficio del ojo ver y el del oído
oír. Tenemos en el cuerpo muchos miembros, pero todos los
miembros no tienen el mismo oficio (operación) (Rom. 12:4). Como
en el cuerpo físico, así también en el cuerpo de Cristo, no se
le agrega ninguna dignidad oficial a un miembro sobre otro.
LOS DEBERES DEL OBISPO
DEFINICIÓN. Un obispo es un superintendente. Esto significa
la palabra. Puesto que la edad y la experiencia son necesarios
para la obra, fueron seleccionados los obispos de entre los más
ancianos y los de experiencia de la iglesia; por lo tanto, las
palabras "obispo" y "anciano" frecuentemente se hallan usadas
alternativamente. Pero no se sigue que todos los hombres de edad
en la congregación sean obispos o ancianos de la congregación.
La edad sola no proporciona las cualidades necesarias. En Hechos
20:17 se dice que Pablo mandó llamar a los ancianos de la
iglesia de Efeso, y en su discurso a ellos los llama obispos.
DEBERES, HECHOS 20:17-35. El versículo 28, dice: "Por tanto,
mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu
Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del
Señor, la cual él ganó por su propia sangre".
El deber del anciano es doble: (1) "Mirad por vosotros". Si
un anciano reconociera la obligación solemne que descansa sobre
él, y las horrorosas consecuencias, tanto para él como para la
iglesia, de fracasar en llenar la medida de confianza depositada
en él, no estaría satisfecho hasta hacer un examen severo de sí
mismo. Preguntas como éstas le vendrán a la mente: ¿Entran en
esto que estoy para hacer motivos egoístas? ¿Poseo yo esas
cualidades de liderazgo que inspiran confianza y animan a otros
a seguir? ¿Sé yo bastante de Biblia para enseñar esta iglesia? ¿Tienen
los miembros confianza en mí sinceridad a tal grado que les
impresiona lo que digo? Apacentar la iglesia es comunicar
conocimiento bíblico a ella de tal manera que lleguen a ser
hombres y mujeres mejores. Un obispo tiene que ser un director,
no solamente en obra, sino también en carácter y conocimiento.
(2) "Y por todo el rebaño". Cada miembro ha de ser el objeto de
su cuidado constante. No debe tener favoritos y en su vista no
debe de haber ni ricos ni pobres. Por supuesto tiene qué
manifestar una solicitud especial para los que más lo necesiten.
"Para apacentar la iglesia". Muchos evidentemente no reconocen
el significado de "apacentar" la iglesia. Presentar el mismo
discurso todos los domingos a la congregación no es edificarla-no
es apacentarla. Hacer su deber requiere preparación diligente y
un esfuerzo especial para presentar a la congregación esas
verdades en términos que le interesen. Un anciano sabio reconoce
el hecho de que él no puede siempre presentar toda la enseñanza
necesaria. Estudiará las necesidades de la congregación y pedirá
ayuda a los que están especialmente preparados para la obra que
se necesita. Son serios, si no fatales, a la congregación los
resultados cuando un anciano se imagina que le toca a é1 toda la
enseñanza. El deber de los ancianos es tener cuidado de que la
congregación sea debidamente enseñada y desarrollada.
LA PLURALIDAD DE ANCIANOS
Cada congregación tenía una pluralidad de ancianos, u obispos,
después de haber existido un tiempo suficiente para
desarrollarlos. Éstos fueron seleccionados de entre los más
maduros, de más experiencia, más entendidos, y más piadosos de
las iglesias Hechos 14:23; 20:17; Tito 1:5)
LA NECESIDAD DE CUALIDADES
El carácter da la obra de los obispos hace esenciales ciertas
cualidades. Los hombres que piensan saben la naturaleza de las
cualidades necesarias para la obra de un obispo, aun si no
estuviera revelada ninguna. En asuntos de negocio no hay ley
estipulada dando las cualidades que alguien tiene qué poseer
para ser el director de una casa comercial, pero quien sabe la
naturaleza de la obra que ha de hacerse sabe las cualidades
necesarias para que se haga la obra. Comúnmente la gente no
dedica el cuidado y la atención para escoger a sus directores
religiosos que dedica para seleccionar a sus directores de
negocios. Sabiendo esto, el Señor especificó las cualidades
requeridas en el anciano. Estas cualidades no son impuestas
arbitrariamente, sino que son esenciales para la ejecución de la
obra. Pablo dice: "Es pues necesario que el obispo" (Versión
Moderna)-y luego menciona las cualidades. Nombrar "anciano" a
alguien que no tenga estas cualidades no hace que sea anciano
como tampoco se hace alguno cristiano con inscribir su nombre en
un registro de la iglesia. Para ser anciano, hay ciertas cosas "qué
ser" uno; y para ser cristiano, hay ciertas cosas "qué hacer".
Le dijo el Señor a Saulo que indagaba: "Vé a Damasco, y allí se
te dirá todo lo que está ordenado que hagas". Si Pablo hubiera
ignorado "lo ordenado", no hubiera llegado a ser cristiano. El
Señor mismo ordenó las cualidades de anciano. Nuestros amigos
denominacionales han decidido que una de las cosas que el Señor
ordenó para que uno sea cristiano no es esencial, y hay entre
nosotros algunos quo han decidido que no son esenciales algunas
de las cosas requeridas para que uno sea anciano. Hay tanta
falta de respeto para el Señor y tanta deslealtad, en una cosa
como en la otra.
LAS CUALIDADES
Léase cuidadosamente 1 Tim. 3:1-10; Tito 1:5-11; 1 Pedro
5:1-4. "Es pues necesario que el obispo sea" (Versión Moderna)-
1. "IRREPRENSIBLE". Que no sufra la iglesia vergüenza ni
reproche a causa de la conducta de sus ancianos. No debe de
haber métodos sospechosos en sus negocios ni conducta irregular
en su vida social. "Debe además tener buen testimonio de los de
afuera, no sea que caiga en vituperio y en lazo del diablo" (Versión
Moderna).
Métodos sospechosos en tratar los asuntos de la iglesia le harán
peculiarmente ineficaz para la obra.
2. "MARIDO DE UNA MUJER". Siempre conviene estar seguro. El
llorado hermano J. W. McGarvey dijo:
"Si fuera yo anciano de la iglesia, y se me muriera la esposa,
me presentaría ante la iglesia el domingo próximo y renunciaría".
La persona reflexiva prontamente puede entender por qué debe
tener esposa el anciano que ejecuta su deber.
3. "DUEÑO DE SÍ MISMO". Por supuesto, no puede ser anciano un
borracho.
4. "DE BUEN SENTIDO" (Versión Moderna). No frívolo, no
mundano. No debe actuar por impulso o pasión, sino por
pensamiento sobrio y concienzudo. Un anciano puede dañar
incalculablemente a la iglesia o hacer injusticia a un miembro
si es dado a actuar por impulso o por pasión.
5. "DECOROSO". Según definición de Thayer: "Bien arreglado,
decoroso, modesto." Debe ser tan decoroso, y su vida tan
arreglada, que gane el respeto y la admiración de todos.
6. "HOSPITALARIO" (Versión Moderna). Literalmente, "uno que
ama a los extranjeros"
7. "APTO PARA ENSEÑAR". Experimentado en enseñar. Si no es
más entendido en las Escrituras que los miembros, no los puede
enseñar; si no puede hacer avanzar a la iglesia en conocimiento
bíblico, no puede ser anciano. Su conocimiento de la lengua que
habla, y su saber general tienen que ser de tal naturaleza que
él pueda ganar la atención de la gente de su vecindario. Los
vecindarios difieren en su saber general y conocimiento bíblico.
Por eso uno que podría enseñar en un vecindario tal vez en otro
no serviría bien para anciano. Ciertamente uno no es "apto para
enseñar" si no puede ganar el respeto y la atención de la gente.
Un hombre ignorante no puede ser "apto para enseñar" uno tiene
que poder interesar a otros en lo que tiene para enseñarles. Un
anciano, pues, según el lenguaje de Pablo a Tito, tiene que
poder "exhortar con sana enseñanza y convencer a los que
contradicen. Porque hay aún muchos contumaces, habladores de
vanidades y engañadores... a los cuales es preciso tapar la boca".
8. "NO DADO AL VINO". Un anciano no debe ser pendenciero, ni
abusador, ni grosero. Que se manifieste a todos su conducta
caballerosa.
9. "NO HERIDOR". No "heridor, listo para golpear; pugnaz,
contencioso, persona de riña" (Thayer).
10. "APACIBLE" (Versión Moderna). "Decoroso" propio,
imparcial, justo, moderado, gentil." Tiene que respetar
debidamente los sentimientos y preferencias de otros. Tiene que
ser hombre discreto.
11. "NO PENDENCIERO". Es menester "contender ardientemente
por la fe", (Judas 3), pero uno que es de espíritu contencioso
que contiende sobre cuestiones no de principio sino solamente de
preferencias, es una molestia y un estorbo en cualquier parte.
Este espíritu contencioso ha traído como resultado incontables
problemas en las iglesias. Tienen que ser libres los ancianos de
este espíritu.
12. "NO AVARO". "No codicioso de ganancias deshonestas". "Ganancias
deshonestas" son lucros no honrados e indignos. Un anciano tiene
que ser honesto en todo negocio; él no debe apasionarse por
riquezas, ni debe ningún cristiano. "Porque los que quieren
enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias
necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y
perdición" (1 Tim. 6:9).
13. UN BUEN DIRIGENTE. "Que gobierne bien su casa, que tenga
a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe
gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?)"
"Y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni
de rebeldía". Antes que puedan ser ancianos, es necesario que
los hombres demuestren la habilidad de gobernar.
14. "NO UN NEÓFITO". No nuevo converso. Tiene que haber sido
cristiano por suficiente tiempo para desarrollar un carácter que
demuestre la habilidad de ocupar el lugar. Que no sea hombre
engreído, a causa de su posición de anciano, y así caiga en
juicio del diablo. Nada es más dañoso que un anciano crea que ha
sido exaltado sobre los demás miembros de la iglesia.
15. "NO SOBERBIO". No "se agrada a sí mismo, obstinado,
arrogante" (Thayer). El hombre obstinado busca hacer todo a su
satisfacción personal, a pesar del deseo de la congregación o de
la ley del Señor, y tal espíritu lo conduce a una interpretación
viciosa de la palabra de Dios para lograr justificar su proceder,
y su artimaña y maquinación para realizar sus propósitos. En
lugar de cuidar tiernamente del miembro más débil conforme lo
hace un buen pastor, él sigue su propio curso sin importarle el
bienestar espiritual de los miembros. Tal espíritu y tal
conducta no pueden menos que traer contención constante y hacer
que algunos se retiren del redil. Así él, por su propio agrado,
destruye al individuo por quien Cristo murió y causa heridas a
la iglesia por la cual derramó su sangre.
16. "NO IRACUNDO". Nunca debe ser considerado para ser
anciano el hombre irascible e impetuoso. El hombre de este
carácter debe de tener suficiente respeto para la palabra de
Dios y la iglesia para rehusar servir en esa capacidad, aun si
es escogido. Tales hombres no pueden ser rectos y justos en su
tratamiento de otros. Tiene el anciano una posición difícil qué
ocupar, y debe poder mantener administración judicial, aún bajo
provocación.
17. "AMADOR DE LO BUENO". Si uno ama lo bueno en el carácter
humano, también amará a los hombres buenos y buscará desarrollar
lo bueno en los hombres.
18. "JUSTO". Ha de ser justo en sus tratamientos con los
hombres y en su juicio respecto a ellos. Si su actitud hacia
otros es gobernada por el prejuicio, la pasión y el egoísmo, no
puede ser recto y justo hacia ellos. El tratamiento injusto
puede destruir un alma por la cual el anciano tendrá que dar
cuenta.
19. "SANTO". Es decir, separado del mundo. Un anciano de
carácter mundano no puede desarrollar una membresía espiritual,
sino que con toda probabilidad desarrollará orgullo y deseo de
exhibición mundana en la iglesia.
20. "RETENEDOR DE LA PALABRA FIEL". "Retenedor de la palabra
fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar
con sana enseñanza y convencer a los que contradicen".
21. "DUEÑO DE SÍ MISMO". Si no puede gobernarse a sí mismo,
tampoco puede a otro.
22. "VOLUNTARIO". Pedro exhorta a los ancianos a que tengan
el cuidado de la grey "no por fuerza, sino voluntariamente," y
según Pablo el anciano debe de desear la obra-no el oficio. No
puede uno tener éxito en una
obra que acepta de mala gana e involuntariamente; sin embargo,
si emprende la obra solamente por el honor que le pueda traer,
é1 está descalificado.
23. "NO UN DICTADOR". "No como teniendo señorío sobre las
heredades del Señor." No debe un anciano sencillamente por ser
anciano, buscar forzar su voluntad o preferencia sobre la
congregación, en lo que ella proponga, donde la verdad de las
Escrituras no esté involucrada. Que él tenga en alta estima a la
congregación, y ella a él.
24. "EJEMPLO DE LA GREY". "sino siendo ejemplos de la grey".
Son vanos todos los esfuerzos de los ancianos en enseñar y
dirigir, a menos que sus vidas estén exentas de faltas. El
carácter de uno es la mejor indicación de su concepto de la
justicia.
Al estudiar las cualidades de los obispos, ha de considerarse
esto: Pablo le dijo a Timoteo las cualidades que tienen que
tener los ancianos; también a Tito se las dijo. Probablemente
uno no sabía de la carta dirigida al otro. Cada uno tenía
solamente la carta dirigida a é1 para guiarle en el asunto. Por
lo tanto parece seguirse que si uno posee las cualidades
mencionadas en cualquiera de las dos cartas, sería justificada
una iglesia en seleccionarlo para ser obispo. Tal vez no posee
ninguno en alto grado todas las cualidades, pero para ser
anciano uno debería poseer en grado notable todas las cualidades
mencionadas cuando menos en una de las cartas. Ciertamente se
entiende que es necesario que un anciano posea todas las
cualidades esenciales al carácter cristiano bien redondeado, y
además posea características indispensables que son esenciales a
la dirección y a la comunicación de conocimiento.
LA SELECCIÓN DE ANCIANOS
Es posible que haya en la membresía de la congregación varios
que posean las cualidades necesarias. Pablo dijo a los ancianos
de la iglesia de Efeso que el Espíritu Santo hace ancianos u
obispos y también hace cristianos, pero solamente cuando son
obedecidas las enseñanzas del Espíritu Santo. Si un "anciano" no
posee las cualidades propuestas por el Espíritu Santo, y si no
es seleccionado por la iglesia según manda el Espíritu Santo, es
anciano hecho por hombre, y un anciano hecho por el hombre no es
más bíblico que un cristiano hecho por el hombre.
No hay manera especifica revelada en las Escrituras por la
cual hayan de ser seleccionados los ancianos, pero es entendido
comúnmente por los estudiantes de la Biblia que el método usado
en la selección de los siervos públicos de la iglesia, capítulo
seis de los Hechos nos proporciona una guía para tales asuntos.
Los apóstoles dijeron a la multitud de los discípulos: "Buscad,
pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen
testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes
encarguemos de este trabajo" (Hechos 6:3). Hombres inspirados
hicieron saber las cualidades, y se les mandó a los hermanos
encontrar a los hombres. Esto de necesidad requiere conferencias
los unos con los otros, para que sean hallados los que poseen
las cualidades necesarias. Al usarse este método sin pasión ni
prejuicio, no habrá dificultades después de la selección. No le
toca a un predicador visitante, ni a unos cuantos hombres de la
congregación, hacer la selección de los ancianos; tampoco toca a
los ancianos, cuando necesita la congregación ancianos
adicionales, seleccionar otros para servir con ellos. Los
ancianos no constituyeron el cuerpo que se perpetúe solo. La
congregación debe seleccionar los obispos. Si se cambiara un
anciano para otro lugar, no es obispo en el lugar nuevo, a menos
que la congregación en ese lugar lo seleccione para eso, y no
puede hacer esto hasta que haya residido él con la congregación
suficiente tiempo para probar su idoneidad para la obra. Un
nuevo converso no puede ser anciano en una congregación.
LA ACTITUD DE LA CONGREGACIÓN HACIA LOS ANCIANOS
Se ha reconocido la necesidad de tener ancianos en la
congregación, se han hallado los hombres que poseen las
cualidades y se ha puesto en sus manos la responsabilidad de la
obra; son ellos los seleccionados de la misma congregación.
Ahora, ¿cuál es la actitud de la congregación hacia ellos?
"Acordaos de los que en tiempo pasado tenían el gobierno de
vosotros, los cuales os hablaron la palabra de Dios; y
considerando cuál ha sido el fin de su piadosa manera de vivir,
e imitad su fe" (Heb. 13:7-Versión Moderna).
LOS ANCIANOS QUE SON REMUNERADOS. En el servicio de Jehová es
necesario que cada cristiano dedique una porción de su tiempo a
ello. En los días de los apóstoles, en algunos casos, los
ancianos que servían a la congregación dedicaban tanto tiempo a
la obra que era necesario remunerarlos por su obra. Si la obra
de la iglesia demanda mucho tiempo de los ancianos, la
congregación así beneficiada por sus labores no debería dejarlos
sufrir la pérdida de sus negocios, sino que les debería pagar.
Que los ancianos eran sostenidos por la iglesia es conclusión
de la declaración de que no deben aceptar la obra de ancianos
con el fin de recibir alguna ganancia (1 Pedro 5:2). "Los
ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble
honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. 18
Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y:
Digno es el obrero de su salario" (1 Tim. 5:17, 18).
"REMOVIENDO A UN ANCIANO". Un hombre que posee las cualidades
y que ha sido seleccionado por la congregación para ser uno de
los obispos, permanecerá siendo anciano en esa congregación
mientras que posea las cualidades, o hasta que se mude de casa.
Recuérdese que los ancianos son humanos, y aunque se equivocan
como lo hacen todos los humanos, es mejor ayudarlos a vencer
tales equivocaciones, sabiendo que "velan por vuestras almas",
que organizar un motín, intentar despedirlos, o demandar su
renuncia. Recuérdese que si en la congregación hay un anciano-un
hombre poseyendo las cualidades, quien ha sido seleccionado como
obispo de la congregación-es anciano hecho por el Espíritu
Santo. Es posible que parece ser el culpable de cosas que le
declaran indigno de ser anciano, pero aun en tal caso debe de
recibir una audiencia justa. Es nada menos que espíritu de motín
que uno, teniendo disgusto para con los ancianos, proponga la
renuncia de ellos, y trate de llevarlo a cabo par medio de voto
popular, sin haberles dado a los ancianos oportunidad de un
juicio justo.
LA RENUNCIA. La superintendencia de una congregación es un
deber puesto sobre un hombre calificado por la congregación, y
según la dirección del Espíritu Santo. Nadie puede renunciar un
deber o responsabilidad inocentemente. Tal vez sería mejor decir
que no puede no de ninguna manera renunciar su superintendencia;
solamente puede evadir el cumplimiento de su deber, y rehusar
cumplir su deber es pecado. Si un hombre descubre que no posee
las cualidades necesarias, sea justo con la congregación y
consigo mismo, y avise a la congregación que ya no puede ejercer
en esa capacidad.
* * *
Temas para investigación y discusión:
1. Los ancianos de Israel
2. La imposición de las manos
3. Los diáconos de la iglesia.
4. La obra de la mujer en la iglesia.
5. ¿Qué pueden hacer los jóvenes en la iglesia?
* * *
Preguntas:
1. ¿Cuál es el oficio del ojo de uno?
2. ¿Quién es llamado grande por Cristo? Dése la narración 3.
¿Hay oficiales de entre los miembros del cuerpo único? 4. ¿Es
oficial un anciano?
5. ¿Es oficial él en algún sentido en que no lo sean los otros
miembros?
6. ¿Qué es un obispo?
7. ¿De entre quiénes fueron seleccionados los obispos?
8. ¿Cuál es la diferencia entre un anciano y un obispo?
9. ¿Cuál es el deber de los ancianos? Cítese.
10. ¿Qué significa apacentar la iglesia?
11. ¿Se requiere que solamente los ancianos apacienten?
12. Cítense pasajes que demuestren que había pluralidad de
ancianos en las iglesias.
13. ¿Por qué es preciso que tengan cualidades los ancianos?
14. ¿Nombra el Señor las cualidades requeridas? Dénse los
pasajes.
15. ¿Qué significa "irreprensible?"
16. ¿Tiene que ser el anciano marido de una mujer? ¿Tiene que
ser casado?
17. ¿Que significa "templado?"
18. ¿Qué significa "de buen sentido?"
19. Defínase "modesto".
20. ¿Qué es la hospitalidad?
21. ¿Cuándo es uno apto para enseñar?
22. ¿Qué es un pendenciero?
23. ¿Cuándo es uno heridor?
24. ¿Qué es ser apacible?
25. ¿Cuándo es uno litigioso?
26. ¿Qué es amar el dinero?
27. ¿Qué son ganancias deshonestas?
28. ¿Qué es un buen dirigente?
29. ¿Qué es un neófito?
30. ¿Qué es un hombre soberbio?
31. ¿Qué significa "no iracundo?"
32. ¿Por qué debe amar uno a Dios?
33. ¿Qué es un hombre justo?
34. ¿Qué es un hombre santo?
35. ¿Qué es ser retenedor de la palabra?
36. ¿Por qué debe ser uno continente?
37. ¿Por qué deben ser "voluntarios" los ancianos? ¿voluntarios
en qué?
38. ¿Qué es "tener señorío sobre una congregación?"
39. ¿En qué manera deben ser ejemplo de la grey los ancianos?
40. ¿Qué diremos de las cualidades nombradas en las cartas a
Timoteo y a Tito?
41. ¿Cómo hace ancianos el Espirita Santo?
42. ¿Cómo hace cristianos el Espíritu Santo?
43. ¿Qué es un anciano hecho por el hombre?
44. ¿Qué es un cristiano hecho por el hombre?
45. ¿Quién selecciona a los ancianos?
46. Si un anciano se muda de casa, ¿es anciano en el nuevo lugar?
47. ¿Cuál debe ser la actitud de la iglesia hacia los ancianos?
48. ¿Es justo pagar a los ancianos?
49. ¿Puede ser despedido un anciano?
50. ¿Puede un anciano renunciar a su puesto?
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