La SabiduríaLa palabra Sabiduría por definición implica en si misma una practica del conocimiento, por eso aun cuando se inicia con la instrucción que lleva a un conocimiento teórico solo se puede completar cuando se lleva a la practica (Santiago 3: 13), explicándolo en palabras sencillas: el hombre sabio es aquel que aplica el conocimiento en forma adecuada, haciendo o diciendo lo adecuado en el momento adecuado. Es por esto que la Sabiduría no se compra en la tienda de la esquina sino que debemos ser diligentes para poder hacerla parte de nosotros, por lo cual debemos valorarla, dándole la importancia que merece (Proverbios 8:11). |
El principioLa primera decisión sabia que debemos tomar es indagar por la sabiduría en la fuente adecuada, no existe otra mas adecuada que Dios mismo (Proverbios 1:7), el punto de arranque de la sabiduría esta en el Temor de Dios, el reconocer a Dios por lo que es: EL TODO PODEROSO, quién hizo el Cielo y la Tierra (Génesis 1: 1) y quién nos formo del polvo, colocando un espíritu a semejanza de su gloria (Génesis 1:26, 2:7). Así cuando nuestro pensamiento este gobernado por este principio, nuestro actuar podrá se controlado adecuadamente. |
Adquiriendo SabiduríaPuede parecer un imposible, pero recordemos que Dios es la fuente de la Sabiduría, estando dispuesto a entregarla a todo aquel que verdaderamente lo desee, solo hay que pedirla a Dios y estar dispuesto a hacer lo que El nos diga (Santiago 1:5, 6), ahora bien debemos entender que esto no es algo que se da porque sí, sino que Dios sabe lo que es mejor para nosotros, por lo cual al acercarnos a El debemos hacerlo con la disposición adecuada, en plena certidumbre de fe, estando listos a poner en practica lo que El nos de por respuesta. Debemos entones acercarnos continuamente a la palabra de Dios para adquirir la sabiduría que el ofrece (Salmo 19:7), pero es necesario tener una buena actitud para poder extractar el mensaje: el conocimiento verdadero, el cual esta al alcance de todo hombre, sin importar su origen, educación, pues lo único que se requiere es la sencillez, esto es estar dispuesto a tomar las escrituras tal como Dios las muestra, sin prejuicio alguno. |
La Sabiduría de Dios vs. La Sabiduría HumanaSiempre
vamos a tener muchos consejeros a nuestro alrededor, que nos dirán en
que forma nos conviene actuar, pero antes de aceptar un su concejo
debemos mirar en donde esta cimentado, pues seguir un consejo sin
solidez bíblica es una locura (1 Corintios 1:
19 - 21), los que tienen muchos títulos y se apartan del
conocimiento de Dios desvarían en sus necios razonamientos, viendo como
locura la Palabra de Dios, por lo que el fin de esta sabiduría es la
destrucción. Por el contrario cuando el consejo esta fundamentado en la
Palabra de Dios será poderoso (1Corintios 2:5). Que agradable resulta escuchar al sabio, pero las palabras del necio no se pueden soportar (Eclesiastés 10:12), pero hay algo mas desastroso: los necios que se creen sabios (Romanos 1: 21-22), muchos hoy en día siguen la misma corriente, teniendo la evidencia de Dios delante de sus ojos, se envanecen en su pensamientos llegando a teorías sin sentido. Así pues la forma de evaluar la sabiduría verdadera es frente a la Verdad: La Palabra de Dios (Romanos 12: 16), no en nuestra propia opinión, o en la de otro. |
InvitaciónToda la sabiduría que hallamos podido obtener hasta ahora es importante guardarla, pero no podemos dormirnos sobre los laureles sino fortalezcámonos día a día hasta llegar a la plenitud de Cristo (Efesios 3: 16 – 20), de esta manera podremos llegar a ser participantes de la naturaleza divina. |
|
Por Jorge Gaitán |