
Lucas 15:7
Introducción:
A- El deseo de Dios es la salvación del hombre I Timoteo 2:4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
B- Para esto envió a su hijo al mundo Juan 3:16-17 16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él
C- Jesucristo es el Salvador del mundo Mateo 1:21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados
I DE UNO QUE SE ARREPIENTE DE SUS PECADOS.
A -Dios se regocija en la recuperación de un pecador perdido y, por lo Tanto, el mayor
deseo de Jesús es el de buscar y salvar a los perdidos Lucas 19:10 Porque el Hijo del
Hombre vino a buscar y a salvar lo que Se había perdido.
B Esta actitud divina se ilustra por la disposición de un pastor que sale Por las montañas
buscando, a fin de que no falte en su rebaño ni una Sola oveja Lucas 15: 1-7 Se
acercaban a Jesús todos los publícanos y Pecadores para oírle, 2y los fariseos y los
escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.
3Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: 4¿Qué hombre de vosotros, teniendo
cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va
tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra, la pone sobre sus
hombros gozosos; 6y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles:
Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 7Os digo
que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por
noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento
F - Bien podía haber pastores que de hecho preguntaran: “¿Qué significa una sola oveja perdida en comparación con las noventa y nueve que están seguras en el redil?”, ignorando el valor del individuo. Dios no piensa así. El se regocija aun más (si es posible) por el regreso del perdido Dios desea que aprendamos el valor de las almas
II ESTE GOZO SE MUESTRA EN LA PARÁBOLA DE LA OVEJA PERDIDA
A - La parábola de la oveja perdida es una lección objetiva para que los discípulos cuiden de los miembros más débiles del rebaño de Dios Mateo 18:12 -14 2¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado? 13Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron. 14Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.
B- Jesucristo nos dice 7Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. Esta Expresión Gozo en el cielo y delante de los ángeles eran formas de decir que Dios mismo se regocijaba, pero también indican que el pueblo de Dios comparte ese regocijo
C - El cielo se conmueve por la salvación de las almas Y nosotros también debemos
hacernos Jesús nos en sella la consideración que debemos tener hacia esa oveja
perdida Mateo 18.10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños
D – Las escrituras nos en sella en Santiago 5:19-20 Hermanos míos, si alguno de ustedes
se desvía de la verdad y otro lo hace volver, 20sepan ustedes que cualquiera que hace
volver al pecador de su mal camino, lo salva de la muerte y hace que muchos pecados
sean perdonados.
E – Cuando Santiago nos dice salvara otra posible traducción es se salva o salvara su alma su vida el proverbista nos dice Proverbios 10:12 odio provoca peleas, pero el amor perdona todas las faltas
F – Pedro nos dice I Pedro 4:8 Haya sobre todo mucho amor entre ustedes,
Porque el amor perdona muchos pecados
CONCLUSIÓN:
A- ¿Usted de que se regocija ?
B - ¿ Del hermano que viene arrepentido de sus pecados ?
C - ¿ Muestra este amor como lo muestra nuestro Padre celestial en
la parábola de la
oveja perdida ?
Por: Hoswaldo Moreno Parrales.