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LO ESENCIAL PARA LA COMUNIÓN

 
   

 

Es muy importante el enseñar temas verdaderamente prácticos en la vida de los creyentes en Cristo.

Uno de estos temas es la comunión de todos los creyentes en Cristo. Al leer los Escritos novo testamentarios, nos podremos dar cuenta que la verdadera comunión con el Padre celestial vincula entre sí a todos los creyentes en Cristo con Dios, y no solamente al creyente en Cristo con Dios.

Esto es precisamente lo que nos dice 1ª de Juan 1:7 “Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros,..”. Debemos entender esto que Juan está diciéndonos, si pretendemos que andamos en luz como Dios está en luz, no debemos rechazar la comunión con ningún hermano que ande en luz, El cristiano sabe que la luz verdadera ya alumbra (1 Juan 2:8), que él ya no pertenece a las tinieblas, y que tiene de Dios un mandamiento que seguir fielmente, el cual a saber es: amar a Dios y a los hermanos (1 Juan 4:21), de lo contrario el tal anda en tinieblas y tropieza (1ª Juan 2:9-11).

Al considerar estos pasajes de la Biblia nos damos cuenta que si no nos amamos y en lugar de eso nos aborrecemos unos a otros, nos mal representamos unos a otros, y nos levantamos malas sospechas unos a otros, pero que en ciertos momentos y por alguna conveniencia nos hacemos caritas alegres y de amistad ¿Será eso tener verdadera comunión unos con otros? Cuando en verdad nos estamos aborreciendo unos a otros, es hipocresía, no podemos tener COMPAÑERISMO no puede haber verdadera amistad, y en nuestra ceguera espiritual, tropezamos con el mandato que Cristo nos ha dado de amarnos como él nos ha amado.

Por lo tanto, la falta de amistad fiel y verdadera, sincera e invariable como la de Cristo hacia todos sus amados discípulos (Juan 13:1), manifiesta la ausencia del amor y evidencia que se sigue en tinieblas.

Muchos hermanos creen que vasta con el compartir todos las mismas doctrinas (en relación al no institucionalismo en la iglesia, y la ofrenda cada primer día de la semana, y los cantos sin instrumentos musicales, y la cena del Señor y la organización y función de la iglesia), para tener comunión, aunque en ninguna otra manera nos identifiquemos con la hermandad, es decir; tenemos comunión con todas las iglesias de Cristo porque observamos la misma doctrina y punto, y en cuanto al resto; quizás digamos “sí, somos hermanos, hermanos plenos, pero hasta ahí no mas, y es mejor que se guarde amplia distancia entre unos y otros”. Pero los que así piensan ignoran en su ceguera espiritual que todos los que han nacido de Dios, son hijos de Dios, y deben estar en armonía y compañerismo, y que para la efectiva y verdadera comunión o compañerismo entre los hermanos es necesario el AMOR a la hermandad (1ª Pedro 2:17), es lo que Dios nos manda, el amor a Dios y a los hermanos constituyen la verdadera esencia del cristianismo (1ª Juan 4:21; Juan 13:34,35).

El Señor nos ama, y lo ha demostrado (1ª Juan 3:16), el puso su vida por nosotros, y nosotros debemos poner de igual manera la vida por los hermanos. Éste es el verdadero amor, el verdadero amor es el que obra y se sacrifica por los hermanos, y es la demostración irrefutable del verdadero compañerismo o comunión de los que andan en Luz y han nacido de Dios. Porque todo aquel que ama a su hermano ha nacido de Dios, porque Dios es amor, y como ha nacido de Dios, la simiente de Dios se encuentra en él, no puede pecar aborreciendo a los hermanos y dejar de tener compañerismo con ellos, y si lo hace no es de Dios (1ª Juan 4:7, 8; 3:9,10). El amor de Dios es el modelo de amor que tenemos para amarnos entre nosotros según (1ª Juan 4:7-11).

El que dice que ama a Dios, pero sabe en su corazón que aborrece a su hermano es según 1ª de Juan:

* Un mentiroso (4:20).

* Y homicida (3:15).

* Anda en tinieblas (2:9)

* No practica la verdad (1:6)

* Permanece en muerte (3:14)

* Al igual que Caín es del maligno, (3:12)

* Es hijo del diablo (3:10)

* Y por lo tanto Dios no tiene comunión con él (1ª Juan 3:23,24; 4:16).

Conclusión.

La verdadera comunión o compañerismo entre los miembros de la iglesia de Señor ciertamente tiene como base el que guardemos los mandamientos de Dios tal y como Él los ha enseñado por su Palabra, La Biblia, y su mandamiento es el amarlo a Él y el amar a los hermanos. Si andamos en luz como él está en luz no vamos a tropezar con estos mandamientos, y tendremos confianza plena en el día del juicio ¿Por qué? Porque somos en este mundo como él es (1ª Juan 4:17,18), y no lo olvidemos, Dios ES AMOR.

 

Alfredo Chee Amador