|
|
LA UNIDAD RELIGIOSA A. O. HOBBS |
||
|
1. UNA ORACIÓN PARA LA UNIDAD “Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo; que ya a ti vengo, Padre santo, guárdales por tu nombre; a los cuales me has dado, para que sean uno, así como nosotros lo somos.” Juan17:11. Jesús ora por los apóstoles “para que sean uno.” El les quería que fuesen unidos en sus obras, y que todos predicaran la misma doctrina. Los apóstoles todos se encontraban bajo la misma encomienda (Mateo 28:18-20) y por todas partes iban y predicaban el mismo evangelio. Jesús ora que los apóstoles sean uno “así como nosotros lo somos.” Dios y Cristo son uno en comunión, propósito, amor, en traer a los perdidos, etc. Pero no son una sola persona según algunos alegan. Si fuera así, luego Cristo oró que todos los apóstoles sean una sola persona, lo que es absurdo e imposible. Además cuando Cristo pronunció esta oración, El estaba en el mundo y Dios estaba en El Cielo. “Mas no ruego solamente por ellos; sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos. Para que todos ellos sean uno: así como tú, oh Padre, eres en mí, y yo en ti; que también ellos en nosotros sean uno; para que el mundo crea que tú me enviaste. Y yo la gloria que me diste, les he dado a ellos: para que sean uno como también nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consuma dos en uno, y para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos, como también a mí me has amado.” Juan 17:20-23. Jesús ora seria y fervientemente que todos los creyentes sean uno; no una persona, sino uno en nombre, en fe, en doctrina, en práctica, etc. Frecuentemente los hombres insisten que es imposible que todos sean uno. Por lo tanto, ellos acusan a Jesús de pronunciar una oración Imposible. Pero la oración tiene que ser en fe. Si es imposible que todos estén de acuerdo y sean uno en sentido religioso, luego Jesús no habría orado con fe. Y sin fe es imposible agradar a Dios. Hebreos. 11:6. Pero Jesús siempre agradaba a Dios. Por esto, La Unidad es Posible. Cualquier hombre debe avergonzarse de dar gracias a Dios por la división, que cada hombre puede tener una iglesia de su propio escogimiento — que la oración de Cristo no ha sido contestada en sus discípulos. Una razón que Jesús da por querer que todos los creyentes sean unidos es “para que el mundo crea que tú me enviaste.” De aquí, la división religiosa (cada persona teniendo Iglesia de su propio escogimiento, en vez de la del Señor) es la causa central por la infidelidad o falta de fe. Si todos los creyentes declarados echaran al lado sus propios gustos y aversiones, nombres humanos, credos de hombres, y si fueran unidos en la Biblia, luego tendríamos influencia y éxito en convencer tanto a los descreídos como a los infieles. Por eso la Unidad es Poderosa. En la unidad hay fuerza, dijo Jesús. “Y si un reino contra sí mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino.” Marcos 3:24. El reino de Cristo no se compone de todos los grupos religiosos. Si fuera así, no podría permanecer. Pero Daniel dijo “permanecerá para siempre.” Daniel 2:44. La unidad sería provechosa en muchas maneras. Evitarla la duplicación de edificar templos distintos y añadirla a la paz y al progreso de muchas vecindades. La unidad es a la vez buena y agradable. Salmo. 133:1. No tratemos de evadir esta oración por la unidad sino apresurar la realización de ella. II. UNA PETICIÓN POR LA UNIDAD “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones; antes seáis perfectamente unidos en un mismo entendimiento, y en un mismo parecer. Porque me ha sido declarado de vosotros, herma nos míos, por los que son de la familia Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Y cierto soy de Pablo; mas yo de Apolos; mas yo de Cefas; mas yo de Cristo. ¿Es dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?” 1 Cor.1:10-13. Por la instrucción del Espíritu Santo el Apóstol Pablo ruega por la unidad. Si es un error llevar el nombre de Pablo, y aquí está condenado ciertamente, luego es un error llevar el nombre de Lucero o cualquier otro hombre. No es justo pertenecer al grupo religioso que ponga sobre su lugar de adoración el nombre de hombre o cualquier nombre no hallado en el Nuevo Testamento. Cristo no está dividido, y debemos llevar el nombre de él, quien fue crucificado por nosotros. Las disensiones son injustas y pecado. Pablo ruega a todos los creyentes de Corinto que hablen una misma cosa y que sean perfectamente unidos. Cuando un predicador está enseñando una doctrina y otro está predicando otra doctrina, en verdad no hablan la misma cosa. Cuando grupos religiosos existen, llevando nombres humanos, etc., y no se comunicarán unos con otros, es obvio que no son “de una mente.” La unidad no puede ser obtenida mientras que los hombres traten de mantener y justificar divisiones. Nadie puede hacer tal cosa sin ignorar o negar los pasajes sencillos ya citados—la oración de Cristo, y la plegaria de Pablo para la unidad. Algunas veces los hombres alegan que el mundo religioso está unido “en cierta manera.” Pero Pablo exhorta “que no haya divisiones.” Si se hace la voluntad de Dios, todo denominacionalismo desaparecerá. Ninguna denominación existe con la autoridad de Cristo. Todas han sido edificadas por los hombres y contrarias a la palabra de Dios. Tal vez estés preguntándote cómo es posible que todos los creyentes sean unidos. Estudia, pues, cuidadosamente el plan de Dios. III. UN PLAN PARA LA UNIDAD “Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vinculo de la paz. “Hay un cuerpo, y un Espíritu, así como sois también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación. “Un Señor, una fe, un bautismo. “Un Dios y Padre de todas las cosas, en todos vosotros.” Efesios 4:3-6. Estudiemos piadosa y cuidadosamente cada cosa aquí nombrada y unos pocos pasajes más. Tenemos aquí un plan Bíblico y práctico para la unidad de todos los creyentes. Un Cuerpo—La Unidad de Organización “Hay un cuerpo,” declara Pablo. Esto es la unidad de organización. ¿Cómo es el un cuerpo de que habla Pablo? permítale a él que conteste: “Y sujetándole todas las cosas debajo de sus pies, y poniéndole por cabeza sobre todas las cosas para la Iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo lleva todo en todo.” Efesios 1:22-23. La Iglesia es el cuerpo de Cristo. El cuerpo es la Iglesia. Col. 1:24. “Mas ahora muchos miembros son, empero sin embargo un solo cuerpo.” 1 Cor. 12:20. Ya que hay un cuerpo, y sólo uno, y aquel cuerpo es la iglesia; por lo tanto, hay una sola Iglesia. Jesús dijo, “Edificaré mi iglesia.” Mateo 16:18. Edificó una sola. Las demás han sido edificadas por los hombres. Al hablar de grupos religiosos que Dios no estableció, Jesús dijo, “Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada.” Mateo 15:13. La iglesia de Cristo se compone de congregaciones locales por todo el mundo. “Os saludan las iglesias de Cristo.” Romanos 16:16. Cada congregación establecida por los apóstoles y sus colaboradores era una iglesia de Cristo—todas llamadas en conjunto como iglesias de Cristo. Todas fueron enseñadas en la misma doctrina, todos los miembros creyeron, y obedecieron las mismas cosas, y todos estaban en comunión unos con otros. Cristo es la cabeza, y todo aquel que cree el evangelio, se arrepiente, confiesa y es bautizado para remisión de los peca dos, Hechos 2:38, es añadido a la iglesia, Hechos 2:47, y por medio de eso es hecho miembro de su cuerpo, el cual es la iglesia. Un Espíritu—La Unidad de Revelación El un Espíritu es el Espíritu Santo, casi todos lo aceptan así. El Espíritu reveló la verdad. “Empero cuando viniere aquel, el Espíritu de verdad, él os guiará a toda ver dad; porque no hablará de si mismo, mas todo lo que oyere, hablará; y las cosas que han de venir os hará saber.” Juan 16:13 “Y nosotros hemos recibido no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado.” 1 Cor. 2:12. “El cual misterio en otras edades no fue entendido de los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu.” Efesios 3:5. No sólo reveló la verdad a los apóstoles sino que también les dio poder para confirmar la palabra predicada por milagros y señales. Marcos 16:20; Heb. 2:3. Hay sólo un Espíritu y en verdad no se contradice. Hay una cantidad de grupos religiosos hoy afirmando que tienen su origen por medio de un hombre (o una mujer) inspirado desde los días de los apóstoles de Cristo. Por ejemplo, los mormones afirman que José Smith recibió revelaciones especiales del Espíritu. Sin embargo, lo que enseñaba se distinguía de lo que enseñaban los apóstoles inspirados. Si hubieran sido todos inspirados por el Espíritu Santo, habrían enseñado la misma cosa. Hay varios grupos religiosos que dicen que reciben el bautismo del Espíritu. Ellos enseñan y creen cosas distintas y no tienen comunión unos con otros. ¿No es condición extraña? Toda verdad queda en armonía con otra verdad relacionada. Hay un solo Espíritu Santo. Todas las revelaciones así llamadas que se distinguen de la Biblia son falsas. Los que afirman tales revelaciones son profetas falsos, obreros fraudulentos. II Cor. 11:13. Una Esperanza—La Unidad de Propósito Sin necesidad de mucha discusión, puede afirmarse que la esperanza universal del hombre es la vida eterna en el mundo venidero. Marcos 10:30, Col. 1:5. Cristo ha ido para preparar lugar para los obedientes y fieles. Juan 14:1-2. “Porque sabemos, que si la casa terrestre de este nuestro tabernáculo se deshiciere, tenemos de Dios edificio, casa no hecha de manos, eterna en los cielos.” II Cor. 5:1. Sin embargo, hay algunas excepciones a la una esperanza verdadera de los cielos. Algunos tienen la esperanza falsa de reinar con Cristo aquí en la tierra en vez de irse a los cielos en gloria. Los cristianos del primer siglo anhelaban una casa celestial. Hebreos11:16. Un Señor—La Unidad de Autoridad Cristo ahora tiene toda potestad, Mateo 28:18. Pedro declaró que Dios ahora ha hecho a Jesús a la vez Señor y Cristo. Hechos 2:36. La palabra Señor lleva la idea de un gobernador supremo, uno con autoridad. La necesidad más grande del mundo religioso es reconocer y someterse a la autoridad de Cristo. Nunca habrá dicha unidad hasta que se reconozca esta autoridad. Debiéramos todos consentir en actuar por autoridad divina. Pero mientras los hombres escriben credos que sirven de autoridad, y siguen a los hombres en vez de a Cristo, la división persiste. Nunca puede haber la unidad hasta que todos se sometan a la misma autoridad. Un Fe—La Unidad de La Doctrina Judas escribió que deberíamos contender por “la fe.” Judas 3. Una gran multitud de los sacerdotes también obedecía “a la fe.” Hechos 6:7. “Tú empero, habla las cosas que convienen a la sana doctrina.” Tit. 2:1. Pablo dejó a Timoteo en Efeso “para que denunciase a algunos que no enseñen diversa doctrina.” 1 Tim. 1:3. Los apóstoles y sus colaboradores todos enseñaban la misma doctrina. Nadie tenía derecho a su creencia particular. Tenían que predicar todos el mismo evangelio, Col. 1:8, ya que hay un solo evangelio. Por lo tanto, los cristianos al principio oían la misma doctrina predicada, todos creían la misma doctrina y obedecían los mismos mandamientos al hacerse cristianos. Un Bautismo—La Unidad de Práctica El bautismo es una práctica religiosa. La mayoría de los grupos religiosos practican lo que llaman bautismo. Este punto en compañía de otros divide al mundo religioso. Cuando Pablo declara que hay “un bautismo,” no se entiende cómo hoy cualquiera persona tiene justificación de ser bautizada según su propio escogimiento, y someterse a lo que crea es el bautismo. El Señor no nos dejó en las tinieblas sobre este asunto. La Biblia demuestra claramente la forma del bautismo y cómo debe practicarse. Tanto el predicador como el que quiere ser bautizado deben irse al agua. Los dos deben bajarse al agua. Hechos 8:36-38. El obediente es sepultado con Cristo por el bautismo y levantado para andar en nueva vida. Rom 6:3-4; Col. 2:12. En el bautismo, el cuerpo es lavado con agua pura y no meramente salpicada la cabeza con unas gotitas de agua. Heb. 10:22. Los comentarios en la mayoría alegan que durante el tiempo de los apóstoles el cuerpo fue sepultado completamente en agua para bautizarse. El propósito del bautismo era para sal var. Marcos 16:15-16. Cristo salva sólo a los obedientes. Heb. 5:9, y el bautismo es un mandamiento sencillo, Hechos 10:48. Por lo tanto, todos tenían que bautizarse para ser salvados por Cristo. Pedro mandó el bautismo “para la remisión de pecados.” Hechos 2:38. ¿Por qué no le dicen todos los predicadores a la humanidad perdida lo que dice la Biblia? Mientras los predicadores repudian lo que dice la Biblia, y predican lo que creen que debe decir, nunca habrá la unidad deseada. Además, no habla bautismo del Espíritu Santo cuando Pablo escribió este pasaje, o en cualquier tiempo hasta ahora. Habría la unidad de práctica si todos siguieran estos pasajes sencillos en cuanto al bautismo. Un Dios—La Unidad de Adoración Dios es el único que ha de ser adorado. El ángel mandó a Juan “adora a Dios” Rey. 22:9. Adoramos a Dios en Cristo y por él, nuestro mediador. Heb. 7:25. “Mas la hora viene, y ahora es cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad: porque también el Padre tales busca que le adoren.” Juan 4:23. Pero Dios ha revelado en su palabra como hemos de adorarle. La adoración tiene que ser en espíritu y en verdad— según la verdad, la cual es la palabra de Dios. Juan 17:17. Después que la iglesia fue establecida se dice: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el rompimiento del pan, y en las oraciones.” Hechos 2:42. Les fue mandado a ellos que usaran música vocal en cantar himnos de adoración a Dios. Ef. 5:19, Col. 3:16. Si todos siguieran estos mandamientos sencillos y ejemplos obvios, habría la unidad de adoración y todos andarían por fe. Pero los hombres, con sus ideas propias, omiten la Cena del Señor porque ellos no creen que sea menester observarla cada semana como la observaban los cristianos primitivos. Luego, los hombres añaden música instrumental porque les gusta. Por lo tanto, las disensiones se levantan y existen sólo porque los hombres no quieren seguir la Biblia. Una Autoridad—La Unidad de la Predicación “Si alguno habla, hable conforme a los oráculos de Dios.” 1 Pedro 4:11. Si todos hablaran la misma cosa (“con forme a los oráculos de Dios”) luego habría la unidad de predicación; todos le dirían a los pecadores lo que deben hacer para que sean salvos. Hechos 16:31-34, 2:38, 22:16. “Y ellos le dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y tu casa.” Hechos 16:31. Pero algunos se limitan a Hechos 16:31 y no admiten los demás versículos. Con todos los versículos apropiados, enseñarían las mismas cosas concernientes a la vida cristiana. Si todos hablaran conforme a los oráculos de Dios, las expresiones siguientes nunca serian predicadas otra vez. “Júntate a la iglesia de tu preferencia;” “una vez salvado, siempre salvado;” “el pecado original;” “el bautismo es una señal visible de una gracia interior;” “el bautismo de las criaturas;” etc. Limitemos nuestra predicación a la Biblia. Una Voluntad—La Unidad de Entendimiento “Por tanto no seáis imprudentes, sino entendidos de cual sea la voluntad del Señor.” Efesios 5:17. Sólo los que hacen la voluntad de Dios pueden entrar a los cielos. Mateo 7:21. (“Testamento,” “pacto” y “voluntad;” pueden ser usados alternativa mente) Se dice de Cristo: “Quita lo primero, para establecer lo segundo.” “Por la cual voluntad somos los santificados, por medio de la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecho una sola vez.” Los herederos de un testador tienen que entender la voluntad del que lo hizo antes de ejecutarla propiamente. Así es en cuanto a la voluntad del Señor. Cuando los herederos entiendan la voluntad, ellos todos en tenderán del mismo modo. Así es en cuanto al Nuevo Testamento, la voluntad del Señor, cuando es entendido propiamente, todos entenderán exactamente del mismo modo. Dios no hace acepción de personas. Y cuando todos en tiendan la voluntad del Señor, será la Unidad de Entendimiento. Un Nombre—Cristiano—No Hay Otro “Pero si alguno es afligido como Cristiano, no se avergüence, antes glorifique a Dios en esta parte.” 1 Pedro 4:16. El acto de llamarse de nombres sin autoridad de las Escrituras deja dividido al mundo religioso. Glorificar a Dios en el nombre de Cristiano es un mandamiento. Nadie puede obedecer al Señor y llevar nombre humano. Hay algo en un nombre— la diferencia entre obedecer al Señor por llevar el nombre correcto, o por desobedecerle por añadir un nombre humano. Además, los grupos religiosos son edificados alrededor de nombres. La oración de Cristo por la unidad no puede ser contestada nunca hasta que todos los nombres huma nos sean desechados. ¿Por qué no nos contentamos en ser sólo Cristianos? Ninguna esposa leal añadirá el nombre de otro hombre al de su esposo. Tampoco se puede ser leal a Cristo y añadir un nombre humano. Seamos uno en el nombre, la fe, la doctrina, y la práctica—y lo podemos ser si todos seguimos la Biblia y nada más que la Biblia.
Traducción de PAUL ANGLETON De Abilene, Texas
Order From HOBBS PLJBL P. O. Box 14218 Fort Worth, Texas 76117 Area Code 817-281-2038 |
|||