Los que hemos aceptado el señorío de Cristo nos hemos convertido en sus
siervos, es decir en sus esclavos o criados.
Cristo es nuestro amo. Pero él es un amo tierno y compasivo que busca el
bien para nosotros. Él quiere que tengamos vida y vida abundante (Juan
10:10).
Ante un amo así de bueno, que nos ama y protege,
nosotros deberíamos ser siervos buenos. Y un buen siervo tiene sus
características que le identifican como tal.
Aprendamos cuales son esas característica por medio del observarlas en
siervos que estuvieron al servicio de alguien, y que están escritas en la
Biblia para enseñarnos a ser así.
Un buen siervo se
caracteriza en que:
1.- Honra a su amo (Malaquías 1:6; compare Tito 2:9,10).
2.- Esta sujeto a su amo (1 Pedro 2:18).
3.- obedece en todo a su amo (Efesios 6:5).
4.- Sirve por amor (Éxodo 21:5-6).
5.- Es fiel a un solo Señor (Mateo 6:24).
6.- Primero que los intereses de él, pone los intereses de su amo (Gén.
22:33).
7.- Habla bien de su amo a otros (Gén. 22:34).
8.- Cumple fielmente con todo su deber (Gén 221-9; 31-61).
Conclusión.
El Señor recompensará a todo siervo bueno y fiel (Mateo 24:45,46; Mateo
25:21,23).
Más para el siervo malo y negligente, a este será castigado duramente, su
parte estará con los hipócritas, se le quitara todo lo que tiene y será
lanzado a las tinieblas (Mateo 24:48-51; Mateo 25:28-30).
Seamos siervos buenos y fieles, y cuando nuestro Señor venga entraremos con
él y nos gozaremos con él, y seremos honrados por él.
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